El duelo por la pérdida de una mascota, es de los duelos más desestimados socialmente y uno de los que más duele para quien vive la pérdida. Son un miembro más, acompañan, dan amor y están presentes en múltiples momentos especiales. Quien vive esta perdida merece respeto, no que le desestimen lo que esta viviendo diciéndole:
"Ay, solo es una mascota por Dios".
Tu perro te va a acompañar en tu oscuridad personal aún cuando no existe nada de oscuridad en él y va a permanecer ahí contigo hasta que consigas atravesarla y salir, iluminando tu vida con toda la alegría que te falta a ti, como un verdadero ángel.