las mujeres sabemos que no terminar violada y asesinada es meramente una cuestión de suerte. no importa dónde estés, ni qué estás haciendo, ni con quién estás, ni cómo estás vestida. es rogar no cruzarte con un femicida. si te parece escalofriante leerlo, imagínate vivirlo
“Yo me dediqué a cambiar el mundo y no cambié un carajo, pero estuve entretenido. Sin embargo, me voy a morir feliz.
No gasté mi vida solo consumiendo. La gasté soñando, peleando, luchando. Me cagaron a palos, sí, pero le di un sentido a mi existencia”.
Hasta siempre, Pepe.
El amor no es entender todo del otro. Hay cosas que no se saben nunca y aún así el enigma es más magnético que la certeza. Quizás porque la confianza recíproca también puede partir de un misterio. Como Camus cuando escribe: siempre me gustó todo de ti, incluso lo que no entendía.