Mi mejor amigo es mi papá, sin duda pero fuera de mi familia tengo un mejor amigo que tiene la edad de mi papá. Es increíble las buenas personas que Dios me pone en mi camino.
Mi amigo de cincuenta y tantos años, al borde del colapso por exportaciones, mil reuniones, no hemos hablado por su estrés, que ayer me hizo un favor a pesar de tener mil pendientes, y por cierto que se ve demacrado por el desvelo medio me saludó hoy y yo que ando existiendo 🧘🏻♀️:
“Me alegra el corazón verte un año después así de bien, feliz, guapa y con un cuerpo lindo. No sos la Fernanda triste y sin comer de hace un año”
-Aguirre, mi amigo que vivió cada día de tristeza conmigo y me escuchó hablar del tema una y otra vez sin juzgarme.
J: Un yo-yo
F: ¿Cómo te fue en el trabajo? Cuentame
J: Estoy bien gracias
F: Estoy bien gracias pero me interesa más saber cómo estás tú
J: No puedo ir estoy cansado
F: Andaba en GT y baje a verte, vamos a cenar
J: ¿Podes pagar tú?
F: Yo pago, siempre.
No hay comparación.
“Yo jamás te diría que no” me dijo ayer el hombre que más me ha amado y que de paso, estaba consolándome porque yo estaba llorando por el hombre que más he amado.