Era el representante de Jesús en la Tierra y se le iluminaba la cara al hablar de #SanLorenzo, igual que a vos.
La magnitud de la posición y ser un hincha más.
Sentido de pertenencia hasta el último día de nuestras vidas.
A Francisco se le acercó un nene preguntándole si su padre ateo, fallecido recientemente, pudo ir al cielo. La respuesta de Francisco sirve para recordarles a todos los medidores de catolicismo en sangre cómo funciona esto: más que los rituales, importa ser bueno con el prójimo.
Lo más difícil que he aprendido es que no puedes obligar a alguien a comunicarse ni a arreglar las cosas. No puedes rogarle a alguien que vea que vales la pena, luchar por ti, y ahora me mantengo firme con eso.