Llega Milei, insulta a los españoles y llama «dictador» al presidente del Gobierno. Entonces se les olvida el orgullo patrio y se pelean por salir en la foto. Basta con insultar a la izquierda para que te perdonen hasta el desprecio por el país que dicen defender.
Que luego no vengan a vendernos patriotismo. Hemos visto lo poco que les dura cuando les toca elegir a quién aplaudir.
Cristina Fernández de Kirchner, hija de un colectivero, universitaria, militante. Se cargó a toda la oligarquía, a la clase media que quiere ser gobernada por alguien de clase alta, a los sojeros, a los medios.
Cada vez que lo pienso, es más grosa.