al final, uno sólo busca alguien a quien contarle las bobadas que pasaron en el día y que genuinamente se interese por eso, que escuche, que pregunte, que se ría
Madurar también implica entender los tiempos de tu pareja. Reconocer que tiene una vida propia, con rutinas, planes y momentos de soledad, y que eso no disminuye el lugar importante que ocupas en su vida. Sin ese respeto necesario, cualquier vínculo se debilita y JAMÁS funciona.