Finalmente, después de un período muy largo, el trabajo impecable de la Justicia culmina hoy con este fallo histórico. Los argentinos debemos estar tranquilos porque los mecanismos de la República se expresaron con libertad. De todas maneras, no deja de ser un día triste, porque ver a una expresidenta condenada por corrupción, sabiendo de la destrucción que eso significó para el país, no nos da motivos para celebrar nada.
No pienso ver MasterChef ni consumir ningún producto que auspicie la presencia en conducción de una mujer que alienta el hate contra otra y que priva a sus hijas de su padre.
#JusticiaParaMauroIcardi