@migquintana@AlexDeLlano@AdrianBlanco_ desde el pizarrismo os lo dejo por aquí como idea por si queréis hacer un video de como los árbitros están gestionando ciertas jugadas y dais vuestra opinión, que sé que no habláis de árbitros, pero coño ya que me he currao un hilo 7/7
Si esa es la justificación del no penalti no va en contra del espíritu de la norma? Que entiendo que es favorecer QUE SE JUEGUE A LA PELOTA. Soy consciente de que ha habido jugadas similares este año como la de Vini y Lamine, pero no la termino de entender. 6/7
Ni bonito ni pollas. Ridículo histórico de SuperPepino, ha sido humillado, le han tenido que esperar. Menuda tiesada lleva.
Que vuelva andando desde Sevilla y pitada descomunal en el próximo partido, es lo mínimo que se merece.
¿Disfrutado?
Una estrella que no cuidasteis.
Varias veces expulsado por motivos que hoy vemos y no se sancionan ni con amarilla.
Lesionado en un derbi con una entrada de roja que ni se sacó.
Capitán mal vendido para cuadrar límites que otros se saltan a la torera.
Disfrutado...
Me gustaría hacer una reflexión algo más calmada del partido del jueves y todo lo que implicó. El Betis, después de ganar dos partidos fundamentales y de haber conseguido estar en el objetivo a estas alturas en las otras dos competiciones (quinto en La Liga y en octavos directos de Europa League), afrontaba los cuartos de final con mucho que ganar y relativamente poco que perder. Me explico. El Betis cumplía en las otras dos competiciones, por lo que la Copa, siendo realistas, únicamente podía darte alegrías. Perder dando la cara y compitiendo contra todo un Atleti era algo digerible y, hasta cierto punto, esperable, más si cabe cuando tienes a tus mejores jugadores lesionados. Y si a eso le añadimos que el Barça avanzó en la competición y que tarde o temprano te enfrentarías a él, perder tampoco iba a suponer el fin del mundo. Pero dando la cara. Haciendo sentir orgullo a tu afición. Compitiendo. Aquí está el matiz fundamental y que cambia todo.
Y, por ello, pese a que había a priori muy poco que perder, el Betis perdió muchísimo el jueves. La única forma de salir tocado de ese partido era que pasara lo que finalmente pasó. La imagen fue desastrosa. Un bochorno. Y eso era justo lo que había que evitar. El desastre, además, se vio agravado por decisiones difíciles de explicar, como la de Pellegrini de poner a tu tercer portero de titular. Porque si las diferencias entre Atleti y Betis son evidentes de por sí, si a las bajas les añades que, por decisión técnica, no pones a los mejores, compras muchas papeletas para que todo acabe como acabó. Decisión absurda, que nadie entiende.
Es una derrota que tiene que hacer reflexionar a todos los estamentos. Al club y a la dirección deportiva, como máximos responsables de la planificación. Al entrenador y a los jugadores, como máximos responsables de lo que se ve en el campo. No puede volver a ocurrir. El Betis y su afición no merecen vivir el bochorno que vivieron. Y para que no ocurra, debe doler. Y mucho. Espero que todos estén jodidos y con ganas de revancha para lo que queda de temporada. Porque ir quintos y estar en octavos de la Europa League no valdrá de nada si lo del jueves no remueve por dentro al club y al vestuario. Estamos a tiempo.