Y lo que hoy vivimos, es el reflejo de nuestras malas decisiones al salir a votar por un mal dirigente con una conciencia comprada. Este sangriento proceso nos sirve en un futuro para votar con la conciencia tranquila.
Está más que claro que no vale la pena sacrificarse por otr@, no vale la pena tener que pasar trabajo y necesidad por otr@ cuando al final de ese duro proceso, los frutos maduros lo recoge otr@.
Y si muchas veces hay que ser egoísta.