Pase lo que pase, gracias por hacernos creer que todo era posible.
Ojalá todavía no sea el último.
Nos quieren afuera. Nos quieren de rodillas. Nos quieren llorando. Qué poco nos conocen.
Jugá y disfrutá, Leo. La ilusión la cargamos entre millones. Vos nunca vas a caminar solo.
Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la felicidad consiste en mañanas tranquilas, un espacio limpio, noches tempranas, un hogar seguro y personas que no agoten mi energía.