Estaban mame y mame y mame y mame y mame que el comunismo les iba a quitar la propiedad y fue la FIFA la que les quitó el derecho sobre el uso de sus palcos, ironías de la vida, amigos.
Siempre será un misterio cómo Trump, un fascista iletrado y demente, consiguió acumular todo este poder reuniendo todos los peores defectos de la naturaleza humana.
Cuando futuras generaciones miren atrás, no creerán el nivel de imbecilidad colectiva que lo hizo posible.