No recuerdo como fue que tomaste mi mano por primera vez, fue como si hubiera estado ahí desde siempre acariciando mis dedos mientras caminábamos por la calle.
Dijiste entonces algo del silencio compartido y me desarmaste en un instante y sonreí como hace mucho no sucedía.
Me gusta verlo cuando trabaja en su computadora. Pone una cara de serio que no puede con ella, esto me hace suspirar; ¿pero porque Fernanda? Estarán preguntándose, bueno es fácil de explicar porque cuando me descubre mirándolo sonríe y me ilumina la habitación.
Háblame de amor sin hacer ruido. Anda conmigo por la playa.
Vayamos por la arena firme,
sin que los pies se nos hundan
y se nos llene de arena el corazón.
Sonten me una nota, de preferencia en fa.
Cubreme la boca con espasmos en flor. Dame un nombre y olvidaré todo lo demás.
La despectividad con la que hablan de la astrología habla de la ignorancia de la sabiduría hernética. "Lo que juan dice de pedro, habla mas de juan que de pedro.'