Te bloqueé de WhatsApp, pero no de mi esperanza. Aún espero que suene mi teléfono, que encuentres otra forma de buscarme, que recuerdes dónde vivo y decidas aparecer. Porque cuando alguien realmente quiere llegar, no se detiene ante un número bloqueado.
Ojalá me llamaras a las 2 a.m. solo para decirme que tampoco puedes dormir. Que el insomnio se siente menos cuando lo compartes con la persona que quieres. Y que si, que me quieres
me gusta pensar que hay una persona que nació para cruzarse conmigo. Y por más que la vida nos confunda o nos aleje, ese encuentro está escrito y será inevitable