Superar no es olvidar. Cuando te expones a un obstáculo y consigues atravesar el camino dejándolo atrás, no olvidas aquello que te impidió el paso. Y es que no se trata de esto. Superar es transitar lo que duele recolocando una vida en la que una pieza clave ya no forma parte del propio puzzle y, a consecuencia, reaccionar a un recuerdo bastante presente con una emoción cada vez menos intensa. Que superar solo es seguir andando, el resto llega cuando toca y a su debido momento, no según un tiempo socialmente impuesto que ni siquiera existe, pero a cualquiera le pesa
Todos siempre me preguntan por qué lloro cada 00:00 de Año Nuevo…
Y es que nadie nunca va a entender lo que costó, lo que dolió, lo que se luchó, lo que se perdió y lo que se logró de cada uno
Cada año se va… y deja lo suyo