¡HISTÓRICO!
Gill atajó dos penales y fue el gran héroe del triunfo de @Albirroja 🇵🇾 ante Alemania 🇩🇪 para seguir avanzando en el Mundial.
Utopía cazada, Orlando ✅
Ya pasaron 24 horas. Lo de ayer es difícil de dimensionar. La eternidad es esto: dejar legado. Ser recordado.
Messi, a sus casi 39 años, nos hizo olvidar que era un partido de Mundial o se jugaba por los puntos. Lo disfrutamos. Sentimos nostalgia del presente. Le pasó hasta a Scaloni, mirando desde el banco.
Leo es el mejor deportista de todos los tiempos. Se llevó puesto todo. Los debates quedaron obsoletos, viejos.
Ojalá el Mundial le depare cosas buenas a la Selección Argentina pero, más allá del resultado, valorar a un equipo histórico con un líder como Messi es el camino. Juegan sin ninguna mochila. No tienen que demostrarle nada a nadie. Ya vimos lo que son capaces de hacer. Y eso hasta los hace jugar mejor,
Leo sigue emocionando y llenando de orgullo a todos.
¡QUÉ ORGULLO, MARCOS QUERIDO! 🇦🇷
Marcos Senesi, jugador surgido de nuestro Fútbol Juvenil, está convocado por @Argentina para disputar la @fifaworldcup_es.
Te vimos crecer. Te vimos romperla en el Bidegain. Y te vamos a ver brillar en una Copa del Mundo. ¡Felicitaciones! 💪
🚨Según la Corte bonaerense, los repartidores de aplicaciones son empleados: ratifican multas a Rappi y Pedidos Ya
👉🏻 Las plataformas ahora deben registrar formalmente a los repartidores, pagar aportes previsionales, salarios mínimos y seguros obligatorios en PBA
Voy a decirlo sin rodeos: esto no va de Maduro. Va de quién ha gestionado su final y para qué. Cuando un presidente es apresado y no hay caos interno ni fractura visible en la cúpula, cuando no hay histeria militar ni sangre en las calles, estamos ante una operación controlada. Las revoluciones reales son ruidosas. Las transiciones pactadas son silenciosas.
Aquí no hay heroicidades ni épica. Hay negociación fría. Y la negociación no se hace con el pueblo, se hace con la élite que garantiza orden. Quien crea que Estados Unidos —o la estructura que marca la pauta— busca justicia, democracia o reparación histórica, no ha entendido cómo funciona el poder. Lo que se busca es estabilidad, acceso a recursos y cierre de un ciclo incómodo. Todo lo demás es decorado.
Por eso insisto: el elemento clave es la traición funcional del entorno de Maduro. No ideológica, no moral: funcional. La traición que se produce cuando se comprende que el régimen ya ha caído y que es mejor recolocarse que resistir. Ahí es donde entran nombres concretos, no por conspiración, sino por lógica de poder: Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López. No como salvadores ni como demonios, sino como gestores del aterrizaje.
El detalle verdaderamente inquietante, para mí, no es un vídeo ni una filtración. Es la calma reveladora. La calma de quien ya sabe que no va a caer al vacío. La calma de quien ha recibido garantías. Nadie está tranquilo en mitad de una tormenta si no tiene un refugio pactado. Esa serenidad no es inocente; es estratégica.
Y aquí viene lo más incómodo: las transiciones tuteladas no liberan países, los reordenan. Cambian el relato, redistribuyen poder, blanquean a unos y sacrifican a otros. El ciudadano no entra en la ecuación más que como coartada. Se le promete futuro mientras se decide el reparto en despachos cerrados.
Esto no va acerca de izquierdas o de derechas. Va de quién controla las riquezas, el dinero, las armas y la narrativa cuando se baja el telón. Y si el proceso avanza sin sobresaltos no es porque el sistema se haya humanizado, sino porque ya se ha pactado quién paga y quién se salva.
Lo demás es ruido. Y el ruido, casi siempre, es para que no mires dónde de verdad se está decidiendo todo. Seguiremos informando. Sin anestesia.
Se celebra, desde estas columnas, el bear market en que ha ingresado la organización autodenominada Starbucks. De ideología californiana marxista no-leninista, ha causado grave daño a los bares del mundo libre en todos los países. Starbucks pretendió reemplazar con su anti-servicio a los modelos de cafés perfectos, con mesas y camareros, predominantes desde la Ilustración en Francia, Italia, España y en la Confederación Argentina. Estos bolches cajetillas de mentalidad San Francisco decidieron mandarte a una fila para comprar un producto, para ser ahí atendidos por un sujeto que escribe tu nombre con marcador negro en un envase de cartón, además suprimieron la soda y te dan solo agua sin gas en plástico, al café lo queman con agua hirviendo, a los baños le meten un código para entrar y para colmo le agregan un rociador de perfume intoxicante con efectos que llegan hasta la misma puerta del establecimiento. Y, no por ello menos importante, hemos tenido que sufrir desde los 90s en el trabajo a tontos oficinistas vagos, que ponen cara de apurados para disimular que son ineptos, entrando con un cartón largo de Starbucks con café mezclado con inmunda leche del animal-vaca. Debe volverse de inmediato al bar del Mediterráneo y del Río de la Plata y mandar a la resaca de la historia a SBUX y similares organizaciones de ideología izquierdista que, hasta cuando promocionan un café cualquiera, declaran en sus paredes que forjaron una "alianza" con los productores del Yemen o de Guatemala con presunto sentido social y ecológico-bolchevique, todo para referirse a un contrato común y corriente del código civil o del common law donde una parte simplemente entrega café y la otra paga el precio, qué alianza ni alianza.
No, Argentina nunca fue una potencia mundial. Si bien tuvo un alto PBI per cápita alto en 1910-1920, su estructura económica, social y política no era la de una potencia. Carecía de industria diversificada, innovación tecnológica, y un proyecto nacional de desarrollo. Hilo: