El más grande de todos. Pensé que nada me podía conmover más que Qatar, pero lo que está haciendo con 39 años nunca se lo vi a nadie. Otra vez se cargó el equipo al hombro, incluso habiendo jugado horrible 80 minutos. Nunca vi nada así, nada.
Imaginate instalar, con ayuda de todos los medios, que tenés el estadio más moderno de Sudamérica, que encima lo vas a techar, y que todos los famosos mundiales que vienen a la Argentina deciden ir a la Bombonera. La pasión popular no se compra.