Más de 20 años le midieron la argentinidad en sangre a un tipo que a sus 39 años, y habiéndolo ganado absolutamente todo, se cargó por enésima vez la ilusión de todo un pueblo en la espalda mientras su viejo se le moría a 8000 km. Lionel Messi, ídolo eterno argentino.
Hizo su mundial más emotivo a sus 39 años con su viejo internado y en un muy mal estado solo para intentar darle una nueva alegría al pueblo argentino.
Hay que ser agradecidos con este hombre para toda la vida.