@kinisurrco Oye Kimi, me encanta la herramienta. Me sigues o me das mail y te comento cosas que veo y creo que te pueden interesar a la hora de mejorarla??
For years I analyzed fundamentals one by one, but I always wanted to automate the process to kill the "noise".
I finally built a strict mathematical model that scores global dividend stocks on Quality (Safety) vs. Opportunity (Valuation).
It maps every stock into 4 zones:
🟢 Optimal (Strong + Cheap)
🟣 Watch (Strong + Expensive)
🟠 Caution (Weak + Cheap)
🔴 Below Threshold
The engine is live and the link is in my bio. Drop a ticker below and I'll run it through the algorithm for you 👇
@kinisurrco Buenas Kini, lo intento desde el ordenador y diferentes navegadores, de diferentes formas: picando enlace, copiando y nada. Me dice que no es válido y no han pasado ni 3 minutos.
@AparicioCadiz@CapitalFaktory Más allá de ese estudio, que habla de efectos secundarios de Librela. En España y supongo que toda Europa, el principal lastre de los resultados debe ser la aparición de competidores para el Apoquel, un producto contra el picor que han tenido en exclusiva durante años.
¿Si la abstención llega al 51% los políticos aceptan la derrota y se retiran a sus casas o alcantarillas?
- No
¿Y si llega al 85%?
- No
¿Entonces la abstención activa no sirve para nada?
- No solo sirve para mucho, sino que es imprescindible.
No entiendo nada, maestro...
Mi teoría es que todos los podcasters tarde o temprano terminan siendo fachas. La razón es simple: 1. Ser podcaster implica cierta apertura de mente. 2. Eso te hará entrevistar a fachas. 3. Puesto que las ideas fachas son mejores y eres abierto de mente, te conviertes
Estamos jugando con fuego, igual que lo hicieron nuestros abuelos y bisabuelos en los años treinta. Leí el libro de Ortega y Gasset la Rebelión de las masas donde ya lo advertía, cuando la masa se cree dueña de la verdad, cuando ya nadie escucha ni respeta nada, lo que viene después es la violencia. Y la violencia no se queda en discusiones: acaba en muertos.
Lo vemos en Gaza e Israel. Es el ejemplo más brutal de lo que pasa cuando cada bando se convence de que el otro no merece existir. Miles de inocentes pagan el precio de esa certeza. Lo mismo pasó en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial: odio acumulado, discursos incendiarios, y al final la sangre, la barbarie.
Y ya lo tenemos aquí también, en occidente. Ayer asesinaron a Charlie Kirk en plena universidad mientras debatía ideas. No es un hecho aislado, es un síntoma: la política convertida en guerra, el adversario convertido en enemigo, poco a poco con mensajes envenenados. Esta es exactamente la pendiente que llevó a Europa a la destrucción, y volverá a hacerlo.
Lo más peligroso es que nos estamos acostumbrando. Vemos una matanza y seguimos con el móvil. Leemos que asesinan a un político y lo comentamos como si fuera un partido de fútbol. Esa indiferencia es la señal más clara de que la sociedad se está pudriendo por dentro.
Cuando el odio se normaliza y la palabra se sustituye por la fuerza, lo que viene es un colapso. Y vamos por ese camino. Si no se detiene ahora, si no recuperamos la capacidad de escuchar y de respetar límites, acabaremos igual que ellos: en guerra abierta.
En fin.