Al final siempre hay una última sonrisa, una última canción, un último abrazo, un último beso, un último momento. Hay que vivirlos, por qué , si no lo vivimos ahora cuando lo vamos a vivir.
13 años esperando este momento. 13 años esperando volver a vivir ese madridismo enfermizo que nos defendía por encima de todo. 13 años esperando a volver a ver a José Mourinho con ese escudo en el pecho.
Ha merecido la pena. Tus soldados están aquí, José.
Te borras de ir CONVOCADO a un partido contra el Barça (tampoco vas con el grupo) y pretendes ser titular sólo 4 días después contra el DESCENDIDO Oviedo en el Bernabéu (para marcar tus golitos)
Eres un completo sinvergüenza
Y Arbeloa lo ha hecho perfecto
Durante años nos han silenciado.
En las Asambleas.
En la grada.
En nuestro propio estadio.
El jueves no podemos votar.
Pero sí podemos hacernos escuchar.
Jueves 14 a las 21:30.
Real Madrid - Oviedo.
Que el Bernabéu vuelva a hablar.
#MovimientoAmbar#RealMadrid#Bernabeu
Ya me estoy imaginando el Bernabeu el próximo Jueves.
La Grada FLAN cantando "ale ale ale Real Madrid" , turistas pidiendo camisetas de Vinicius y Bellingham y comepipas mamadores del Florentinato.
Club putrefacto.
No no queda..
No queda dignidad
No queda orgullo
No queda grandeza
No queda esfuerzo
No queda futbol
No queda nada del Real Madrid que conocimos. NADA.
esta peña nos ganó 3 clásicos en una temporada y ganaron Liga + Champions jugando con Joselu Kepa Nacho y Lucas Vázquez
le debemos tantísimo a Kylian Mbappe.
“Siento que mi enfado con la situación, mi frustración de ver que alguno de nosotros estamos llegando con las últimas fuerzas al final de temporada rompiéndonos el alma me haya alcanzado hasta llegar al límite”
Un partido que sólo servía para retrasar el alirón del Barcelona, pero ahí sigue él, dando la cara y poniendo fútbol. Tiene tonterías a punta pala y a veces nos desquicia, pero es el mejor. Se sube al avión para jugar con su equipo en lugar de guarrear en un yate.
Partido de auténtica exhibición. No tanto por los goles, que también. Si no por la actitud, ganas de ganar y dignificar un partido que absolutamente nadie quería jugar y probablemente él tampoco. Pero había que jugarlo y ganarlo y ahí ha estado.