Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto.
antes pensaba que el duelo era llorar, pero es algo mucho más cruel. El verdadero duelo es comer sin hambre, es reír sin estar feliz, es despertar sin ganas de seguir adelante