Los problemas de Occidente se deben al exceso de azúcar en la dieta y a la escasez de depredadores en el biotopo.
Me trabajo la buena suerte y a veces la tengo.
Me ha recordado aquella cuarentona que repetía en la primera cita que sus anteriores novios tenían millones y que seguían coladitos por ella. Después del café me despedí: llevo una vida desahogada, pero no puedo competir en esa liga. El café lo pagué yo, por supuesto.
@SimancasRafael Seamos rigurosos, no era el presidente, sino el cabeza de lista del PSOE por Madrid quien conocía a Leire lo bastante como para darle los buenos días y las buenas noches por twitter.