Ustedes confórmense con lo básico; yo no. Yo quiero a un hombre que mejore todo lo malo de él porque se derrite por mí; que madure, que sea trabajador, proveedor, con su energía masculina al máximo, y que mueva cielo, mar y tierra por mí.
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Oye @Telcel tengo una pregunta, no voy a registrar mi línea (porque no quiero y no confío en este gobierno), me vas a cancelar mi línea después del 30 de junio? Es pregunta seria para ir buscando otras opciones.
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia. Pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie. Puedo darte el mundo incluso cuando el mío se está desmoronando.
Si le fallaste a tu pareja, no puedes enfadarte cada vez que dude de ti. Tienes que entender que esas inseguridades las causaste tú. Traicionar no solo rompe un acuerdo, rompe el alma del otro. No es que tu pareja sea “intensa” o te eche en cara el pasado; es que está luchando por volver a confiar en quien le enseñó a no hacerlo. Si prometiste cambiar, ten la madurez de ser paciente. No basta con decir “ya cambié”, hay que demostrarlo con hechos. No le llames tóxica por necesitar seguridad; si tú sembraste la duda, a ti te toca reconstruir la certeza. Recuerda: quien dañó no pone las condiciones para sanar, solo repara y espera hasta que el amor vuelva a sentirse seguro.
Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me está acabando el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera me preguntó por qué.
Solo me miró con suavidad y dijo:
No todo el que dice querer algo está dispuesto a sostenerlo cuando implica compromiso. Hay personas que disfrutan la intensidad del inicio, pero se incomodan cuando el vínculo les pide coherencia, diálogo y responsabilidad. Y ahí es donde entiendes que el amor no se mide por lo que alguien siente, sino por lo que elige hacer cuando las emociones ya no son euforia sino construcción. No estás para perseguir a quien huye de sí mismo, estás para compartir camino con quien tiene el coraje de mirarse, crecer y quedarse. Porque amar también es hacerse cargo.