Ácida y fría, dura como el acero, delicada y fina como el ala de una mariposa, adorable como una bella y profunda sonrisa y cruel como la amargura de la vida.
para mí, presentarle mi familia a alguien es un acto de amor muy significativo. Mi familia es un tesoro en mi vida y no cualquiera merece entrar en la privacidad de mi hogar, al hacerlo, les abro una puerta a mi afecto y confianza. Por eso es que no cualquiera conoce mi familia.