Llega mi hija de la facultad, abre la puerta y me dice de una:
- Má, ¿vos me amás?
- Sí, Mori, obvio. ¿Qué hiciste?
“Esto” hizo, lo vio solito, escondido en un agujero, comiendo basura y según ella “bullyingneado” por la supuesta mamá.
Listo, habemus michi aún sin nombre. 💜