Confía en tu proceso, incluso cuando todavía no entiendas el camino. A veces la vida te transforma en silencio, te prepara con paciencia y te lleva justo al lugar donde debes florecer. Lo que hoy parece pequeño, mañana puede convertirse en algo hermoso.
Estarás mucho más en paz cuando entiendas que no vale la pena estresarte por lo que no puedes controlar: lo viejo, lo malo, lo que viene, lo que se queda o se va, lo que otros hacen o dejan de hacer.
Confía en ti y deja que todo fluya.