Cuando se leen tantas muestras de aprecio por la obra comunicacional, taurina y deportiva que redondeó Kike Rosales en más de 50 años de vida, queda claro que el hijo de don Tito y doña Miriam dejó un legado en el Táchira: ¡la militancia en la amistad verdadera y honesta! QEPD