Frente a la agitación, incertidumbre y zozobra personal, emocional o espiritual, escuchemos las palabras:
“Nada te turbe
Nada te espante,
Todo se pasa.
Dios no se muda,
y la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene,
Nada le falta;
Solo Dios basta."
Santa Teresa de Ávila.