El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel anunció reformas económicas que incluyen abrir la inversión a la diáspora, permitiendo a cubanos en el exterior participar como actores económicos en igualdad de condiciones con empresas estatales y capital extranjero. La medida busca atraer financiamiento en medio de una situación crítica.
El anuncio llega en un contexto de fuerte crisis: apagones prolongados, escasez de combustible, caída drástica del turismo y salida de cadenas hoteleras por sanciones de Estados Unidos. Ante este panorama, el gobierno intenta apoyarse en el capital de emigrados para sostener sectores clave como el turismo y la inversión.
Sin embargo, el escepticismo es alto. Analistas y miembros de la diáspora dudan de la viabilidad real por falta de garantías, riesgos legales (especialmente para quienes viven en EE.UU.) y ausencia de cambios políticos. Muchos ven la medida como un intento urgente de captar recursos más que una reforma estructural profunda.
REDACCIÓN
@MagJorgeCastro Silvio es una jinetera que ya no sabe cómo maquillar toda la perra pinga que ha hablado , porque lleva décadas defendiendo a la dictadura 🤷🏻