género de rock, pero mis padres escuchaban disco. Recuerdo que colocaban una estación de radio que pasaba solo música disco.”
Y, como es de esperarse, heredó conocimiento musical gracias a eso.
“¿Por qué la pregunta? ¿Necesitas ayuda con tu tarea?”
“Tienes suerte de que no soy ese tipo de dama. Escuché casos en que la gente es asesinada por preguntar eso.”
Quizás esté exagerando, quizás no. Depende de lo crédulo que sea Shigeru.
“¿Qué tiene que ver mi edad si sé o no de música disco?”
...
“Sé lo suficiente. Soy más del
Ceja enarca con bastante incredulidad.
—¿Es por eso de que a las damas no se les pregunta la edad? ¡Eso lo sé! ¡Por eso te pregunto!
Que estás queriendo decir Shigeru...
Mano se lleva a barbilla simulando pensar, rocola pelirroja funcionando.
—Hace poco cumplió otra década...
Oh, no. La van a atacar con plástico, el peor enemigo del planeta.
No tiene otra opción que levantar los brazos y pedir clemencia.
No obstante, cabeza ladea de un lado a otro.
“¿Edad? Hm. Mi tiempo no es como el de otros...” No está justificando el número, es verdad-.
Kamado Shigeru tiene una pistola de Nerfs.
Kamado Shigeru está armado.
Apuntando a @fifthlaw está, llegando de un salto a su espalda.
—LEVANTA LAS MANOS Y DIME TU EDAD.
Una brisa se coló por la ventana y se oyó;
🌬️ 𝑈𝑛𝑎 𝑝𝑢𝑡𝑎 𝑏𝑎𝑟𝑎𝑡𝑎... 🌬️
Por alguna razón que se desconoce sonaba muy parecido a cierta maga que está de vacaciones en Australia.
Dedos llegan a asir poste de luz antes que pies se tropezaran entre sí. El metálico contacto hace temblar a maga a la vez que espabila su yo consciente. El clima en sí no era apto para prendas que se adelantaron a la estación primaveral. No obstante, desastre en condición la hace
No le gusta el aroma a sangre. Debió verse obligado a acostumbrarse a éste punto de partida, pero perfume nauseabundo y metálico siempre lo hace arrugar tabique con solo llegar a fosas nasales.
Cuero de alta gama salpicado estropeado por manchas que gotean en punta de zapato.
terrible gusto musical.” Se lo dice sin miramientos a la identidad contraria.
“¿Puedes... Puedes venir por mí...? Me siento horrible...” Melodía era un susurro necesitado, vulnerable. Una súplica. Nada que coincidiera con aquella mujer desastrosa, a la tormenta indomable.