Sonrisilla, revelando colmillos.
───Las hice con el señor Moon. Me alegro qué le hayan gustado.
Vista hacia el libro, se inclina hacia este también, señala.
───¿Qué está leyendo?
Gruñe apenas notoriamente.
Su mirada afilada que yacía en el suelo se levanta hacia El Caballero.
Dedica una sonrisilla, revelando un poco sus colmillos.
───¿Puedo acompañarte en tu próxima misión?
Pero hiciste algo.
—Desordenó su cabello de forma juguetona para consolarlo... o intentarlo. Si es pésimo consolando personas, ahora imagina con un niño—.
Fuiste valiente y resolviste una situación sin lastimar a nadie. Eres un héroe, William.
───Hmmm...
Manita a su mentón, de pies a cabeza observa al hombre lobo, parece sacado de las series de terror qué le gusta ver.
Eso es genial.
Extiende su mano hacia el.
───Soy William, señor. Es un placer conocer a otro amigo de mamá.
Ello no me sorprende ¿Por que Tigra le contaría a su hijo de mi? Pero, no puedo evitar sentirme de alguna manera mal, quizá decepción, una sensación por demás despreciable.
-. Somos amigos desde hace poco, es normal que no te haya contado de mí.