"La Guaira, El Resguardo", carta postal, 1914.
La casa de gestoría aduanal del puerto de La Guaira, «El Resguardo» o la "Custom House" en la Plaza de La Aduana, vigilaba no solo permisos de viaje sino además, el ilícito de mercancías incluyendo la declaración falsa de aranceles.
«Palacio Presidencial, Caracas, 1914»
Tarjeta postal.
En la Belle Époque la fotocromía fijó la estética postal: al negativo en blanco y negro se le daba color a mano para lograr una imagen pictórica y coleccionable.
El éxito radicaba en la real semejanza de lo allí coloreado...
Buenas noches. La señora Osmary sufrió una aneurisma cerebral y está hospitalizada en el Hospital Vargas. Fue operada recientemente para ponerle una válvula de derivación y poder drenar el líquido cefalorraquídeo y evitar la hidrocefalia. Deben operar una segunda vez y no cuentan con los recursos. Su familia nos envía esta recaudación de fondos. Muchas gracias. https://t.co/9LQEwffaw1
¿Por qué motivo usted como venezolano siente orgullo?
Por favor ayúdeme a difundir esta pregunta.
Gracias
Mi respuesta:
Nuestra capacidad de sobrevivir a nosotros mismos.
Una vez Venezuela tuvo trenes, de esos que van por rieles llevando gente y mercacia, pero cuando llegó la SocialChorocia les sustituyó por guaridas terroristas.
«Plaza Baralt, Maracaibo», tarjeta postal, 1953.
A la plaza de 1.888 creada sobre un eje Norte-Sur cerca del viejo puerto, la cruza la Calle 97. Está rodeada por hitos como el Convento de San Francisco y los edificios -Blue Book- y el de de la -Botica Nueva- ambos en esta vista.
Ayrton Senna en el Gran Premio de Mónaco 1990…
A diferencia de las levas actuales detrás del volante, el McLaren MP4/5B de Senna tenía una caja manual de 6 velocidades en forma de H.
Para cambiar de marcha unas 3,600 veces por carrera, Senna debía soltar constantemente el volante con la mano derecha.
Controlaba un indomable motor V10 a más de 250 km/h por calles estrechas con una sola mano.
El auto no contaba con dirección asistida ni suspensión activa. Toda la tracción y corrección en los saltos de Montecarlo dependían puramente de su sensibilidad y fuerza muscular.
Trabajar por el bien común, eso hace un ciudadano y un periodista. Si yo me hubiese hecho la loca como tantas otras personas, este sueño jamás se habría hecho posible, gracias a todos los que me han apoyado. Son generosos. Eso si es bonito.
@Burunettodiran Para morir nacemos Deodato, por eso:
Se feliz, no perturbes la vida de otros, se siempre amable y cordial y sobre todo, mantén serenidad en tus días.
Nunca sabemos cuándo nos iremos...
Tenía 23 años el carajo, nacido de la misma cosecha que yo, se murió un carajo tan joven como yo de la putísima nada.
Realmente te deja helado y te pone a pensar.
En arquitectura, no hay edificio equiparable a un faro ya que siendo una creación utilitaria, el faro logra a su vez, un entorno mágico y único, tremendamente fotogénico.
-Vista interior del ascenso helicoidal del faro de Punta Ballena, Isla de Margarita-.
📸 @filippobilottti
Fotografía de @filippobilottti
Arístides Rojas por Herrera Toro.
Caracas por Depons.
«El Asilo» en B/N por Dougis en: «La Nomenclatura Caraqueña» (1978) de R. Valery.
Retratos de Antonio Ros de Olano y Gregory Mc Gregor.
Recomiendo:
Rojas, A. (1946) «Crónica de Caracas».
La última mención del dilecto sitio la hace un soneto de Ros de Olano, evocando su niñez en el jardín del Real Asilo e impreso en «El Parnaso Venezolano» (1892):
"Nací español en la ciudad riente,
rodó mi cuna entre perpetuas flores,
allí besé aves de plumaje ardiente"
-o-
Él muere en 1845 y con ello, la pérdida de las que habían sido prósperas moreras; pero nuevos plantíos llenaron el terreno: por breve tiempo se exportó una rica seda, por última vez para una exposición en París...
En 1875 los lázaros se instalan por segunda vez cerca del Asilo.
En 1814, el General Gregory Mc Gregor pide el permiso para plantar moreras en las terrazas bien irrigadas de la ruina y cultivar al gusano de seda.
Se logran las primeras madejas de seda fabricándose trenzas, bolsas, tirantes, etc, con la seda que allí producía el viejo prócer.
Los siguientes gobernadores, Juan de las Casas y Vicente Emparan vieron costosa la renta del Asilo, sugiriendo al Rey, diese título de Castilla a quien deseara ser el dueño del parque.
Los republicanos se citaron allí para reuniones, hasta resultar averiado por el sismo de 1812.
Con 1801 llegó la nueva de que Lorenzo Ros, catalán al mando de Vasconcellos, casaría en boda arreglada por el Gobernador con Manuela.
Tendrían a Lorenzo Manuel, ahijado de Vasconcellos.
La pareja adoptó a un expósito nombrándolo Antonio Ros de Olano, futuro militar y poeta...