Ten members of the Gaza-bound Global Sumud land convoy were detained by eastern Libyan authorities more than a week ago, and their detention has now been extended.
Unlike with Israel, the case has received no international media coverage or global outrage
En consecuencia, tampoco entiende que lo está destruyendo. Piensa que existe y funciona porque sí.
Seguro que el querido lector puede pensar en otros ejemplos en los que esta dinámica ha llevado a resultados análogos.
precisamente porque otros con mayor talento o mejor criterio lo construyeron. Que satisfacer su ego sólo conduce a destruirlo todo para disfrute de nadie.
En general, la gente incapaz de construir y hacer funcionar algo, no entiende cómo se ha construido ni por qué funciona.
Tom, Doug y Stu podrían haber seguido siendo una parte menor de algo genial. Podrían seguir siendo el algo de algo en lugar del nada de nada. Pero eso requiere aceptar que el hecho de que que otros tengan una posición mejor o más valorada no es necesariamente una injusticia.
Os voy a contar una historia con moraleja.
Trata sobre uno de mis grupos favoritos: Creedence Clearwater Revival.
CCR es un grupo estadounidense de rock con influencias del country, blues y soul que saltó a la fama hacia finales de la década de los 60.
@manchasbellas Un día notará un empujón en el andén del metro que casi le tira a la vía, mirará hacia atrás, y el notará que el tampoco se puede permitir ser Fernado Díaz Villanueva.
Este vídeo se hizo viral y quiero puntualizar algunas cuestiones.
Lo que plantea Alberto es limitar la entrada de residentes extranjeros que llegan con un visado de turista y posteriormente permanecen de forma ilegal en España (en situación irregular, según la terminología habitual de la izquierda).
Es una situación que afecta mayoritariamente a extranjeros procedentes de América y que, en la mayoría de casos, terminan siendo regularizados por el Gobierno de España.
También propone aplicarlo a ciudadanos de otros países de la Unión Europea, ya que estos disfrutan de libertad de movimiento y establecimiento.
De lo que no habla en la entrevista es de la inmigración ilegal procedente de África.
Teniendo esto claro, estamos ante un cambio de discurso basado en una cuestión electoral y no en principios ideológicos relacionados con la defensa de nuestra identidad frente a la sustitución poblacional.
Alberto centra su análisis en el problema de la superpoblación que sufren las islas. Y es cierto que existe ese problema. Sin embargo, su planteamiento no responde a una política identitaria. Le preocupa el aumento de habitantes, no que la población autóctona disminuya y termine siendo superada por otros grupos.
No defiende nuestra cultura ni nuestra continuidad como pueblo. Es un político progre que intenta captar votos apelando a una preocupación creciente de la sociedad canaria, pero no desde una perspectiva identitaria.
Y conviene aclarar otra cuestión.
No se está refiriendo a los turistas, como algunos afirman. Ese es un debate distinto que también aborda en otras ocasiones, pero no es el objeto de esta entrevista.
En definitiva, se trata de una propuesta con un claro componente electoralista, orientada a atraer a una parte de la población que denuncia una realidad incuestionable. Pero no nace de la defensa de nuestra identidad.
No es un patriota. Que nadie se confunda.