No sabéis el alivio que se siente en un momento así.
¡¡¡GRACIAS A TODOS!!! Por el apoyo, por aguantarnos esta semanita de bajona, por los mil favores y por la presión que habéis ejercido a YT. Sin vuestros mensajes al equipo sabemos que el resultado hubiera sido otro.
17 años de apertura de Android están en peligro. El plan de Google de bloquear las aplicaciones no verificadas supone un golpe directo a F-Droid y al software independiente. Detengamos este cierre: https://t.co/tv7q7rDodX @AlteredDeal#KeepAndroidOpen
Aparecen en algunos puntos de Madrid grandes carteles pidiéndole al Papa León XIV que salve la cruz más grande del mundo.
Son muchos los católicos que quieren que el Vaticano intervenga para que el gobierno de España no desmantele el Valle de los Caídos.
Después de 7 años, YouTube nos cerró el canal sin avisar. En la última tertulia hablamos en detalle de lo que pasó.
Puedes disfrutar la charla completa en nuestros canales de Twitch, Kick e iVoox
Serás condenado antes tú por recibir una transferencia de tu abuela, como regalo de cumpleaños, que toda la banda criminal PSOE por estar corrupta hasta las orejas.
Es curioso o más bien escandaloso que en los disturbios y actos de vandalismo en Bruselas, la capital de la Unión Europea, los protagonistas sean casi exclusivamente moros y negros, mientras que no se ve ni un solo rubio de ojos azules entre los que prenden fuego a mobiliario urbano, destrozan vehículos, atacan a la policía o impiden el trabajo de los bomberos.
En el corazón de Europa, donde se supone que los blancos siguen siendo mayoría, brillan por su ausencia en estas escenas de caos. ¿Cómo es posible? Muy sencillo: si importas chusma, obtienes chusma. Años de inmigración masiva descontrolada, sin integración real y con subsidios que premian la vagancia y la delincuencia, han creado guetos paralelos donde la ley belga no se aplica y la violencia es la norma.
En las últimas protestas que derivaron en disturbios, grupos de jóvenes de origen norteafricano y subsahariano levantaron barricadas, incendiaron contenedores y scooters, saquearon o destrozaron comercios y lanzaron objetos contra las fuerzas del orden. Los bomberos han tenido que intervenir bajo amenazas y agresiones, mientras las calles del centro de Bruselas se convertían en zonas de guerra. Y todo ello en nombre de supuestas “protestas sociales” que rápidamente degeneran en pillaje y odio antioccidental.
Esto no es un “incidente aislado”. Es el resultado previsible de políticas suicidas de fronteras abiertas, multiculturalismo forzoso y negación de la realidad demográfica. Mientras tanto, los europeos de verdad pagan impuestos para mantener un sistema que los reemplaza y los agrede.
Que Europa vea la realidad que los medios y los políticos intentan ocultar: no es “diversidad”, es invasión y destrucción.