Nadie me dijo que lo más difícil de la maternidad no sería desvelarme o cambiar pañales, sino aprender a calmarme a mí misma cuando el cansancio me supera y la paciencia se me escapa, no es mi hija el reto más grande, soy yo intentando no perderme en el agotamiento físico y mental.
Y es justo por esto q se nota q aún no eres madre, cuando lo seas no querrás que nadie ni siquiera lo mire, aún recuperandote de una cesárea te vas a levantar en medio de la madrugada para consolarlo, alimentarlo, y no sentirás más paz q saber que tu bebito te NECESITA solo a ti
Ponen el grito en el cielo para criticar lactancias ajenas cuando estamos viendo en consultorio la cantidad de problemas que están teniendo los nenes por el uso excesivo de pantallas y de eso nadie está hablando, porque claro un pibe con un celular es un pibe q no molesta.
Nadie te dice que ser padre o madre es simplemente redescubrir el mundo a través de alguien que cree que los gusanos son amigos y los pájaros, milagros. Es lo más sanador que he hecho en mi vida. Esta mañana, mi hija miró por la ventana y dijo: «Todo está verde y creciendo». Le dije: «Tú también». Y algo dentro de mí susurró: «Tú también». Ahora la veo sosteniendo flores hacia el sol mientras la luz se curva como si la reconociera. Es curioso, cada primavera creo que le estoy enseñando a mi hija sobre el mundo, y cada primavera ella demuestra que es ella quien me enseña a verlo.