Dos citas sin darnos ni siquiera un pico, a la tercera salida me dijo “ya no me aguanto más, quisiera saber si puedo darte un beso”. Me tocó el último respetuoso del mundo
un chamaco me invita a salir, le fumo todos los englishman de uva, me pide ser novios, le digo que no y hoy me vuelve a escribir, el quiere que yo le vuelva a fumar todos los cigarros