El en su carta despedida escribió que le daba gracias a Dios por hacerlo argentino.
Nosotros pensamos exactamente lo mismo, gracias por nacer acá y sobre todo por elegirnos.
Creo que no estamos dimensionando lo que lograron estas pibas, es, sin exagerar, una de las hazañas deportivas argentinas más importantes de la historia.
Les ganaron a las mejores del mundo, Países Bajos había ganado los últimos tres Mundiales y buscaba el cuarto jugando en su propia casa, y ellas lo hicieron con una estructura de hockey amateur y con una dirigencia que deja muchísimo que desear, porque son unos corruptos de mierda.
Y aun así, estas minas siguen demostrando, una y otra vez, que están a la altura de las más grandes. Son enormes. Son gigantes. Y hace falta que empecemos a dimensionar y valorar de verdad todo lo que hacen por el deporte argentino.
Gracias por nunca dejarnos a gamba, por representar esta camiseta con una entrega que emociona, el orgullo que generan es imposible de explicar.
LAS LEONAS SON CAMPEONAS DEL MUNDO.