AVISEN SI BOCA MOLESTA.
Enrique Cáceres, es el ex árbitro paraguayo que maneja la comisión de árbitros de la Conmebol. Desde que asumió (reemplazando a Wilson Seneme, Mariano Closs siempre lo mencionaba en sus relatos con el “Seneme”) en abril del 2022 a Boca Juniors lo han perjudicando árbitros y VAR sistemáticamente:
-2022 con Atlético Mineiro en los octavos de final. En la ida, gol anulado a Briasco, y en la vuelta posición adelantada de González, milimétrica, en el gol de Weigandt (Esteban Ostojich fue el árbitro).
-2023 con Fluminense en la final (Wilmar Roldán fue el árbitro) falta al colo Barco previa, en el gol de Kenedy.
-2024 en la Sudamericana con Fortaleza -penal claro a Cavani no cobrado- (Jesús Valenzuela fue el árbitro) y Cruzeiro -expulsión al comienzo del partido a Advíncula- (Wilmar Roldán fue el árbitro). Mismo juez que en un Fluminense - Mineiro sacó solo Amarilla en una infracción idéntica a la del peruano en Belo Horizonte.
-2025 no la jugó, quedando eliminado en la fase 2.
-2026 con Cruzeiro en Brasil, expulsión de Bareiro (Esteban Ostojich). Anoche mano penal en el último minuto, sin revisar, y gol lícito de Merentiel, anulado por mano de Delgado “sin intención” como en el gol convalidado a Cruzeiro de Fagner.
Son hechos que sucedieron y que preocupan mucho. Por todo esto, el hincha de Boca Juniors canta siempre “La Conmebol, La Conmebol se va a la…”.
Dato no menor, se repitieron los árbitros en partidos muy polémicos, con jugadas que perjudicaron a Boca Juniors ante clubes brasileños.
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
Meter en cana a una ex presidenta corrupta en donde ya todos vimos las pruebas es atentar a la democracia. Pero romper un canal de televisión, eso si es tener la remera puesta por la democracia? Que discurso más hipócrita el de algunos
Riquelme se empieza a transformar en el peor Presidente de la historia de Boca
Como dirigente no gana un solo partido importante, no cumple una sola promesa electoral
Su familia hace negocios con el club
No juega torneos internacionales
Fin