No debe haber pertenencia mas cálida que saber que al final del día siempre llega la mejor parte: saber que en cualquier momento de la madrugada, la felicidad está al acecho cuando te abraza dormida.
Me encanta cuando los hombres son hombres. Gracias por abrirme la puerta, gracias por cogerme de la mano, gracias por recordarme lo hermosa que soy, gracias por hacer planes, gracias por las sorpresas, gracias por hablar las cosas, gracias por no quejarte de nada.
Se puede ser tan traicionera? Esta bien, te abandoné un año en un rincón a oscuras llena de polvo pero no es mi culpa que recién ahora tengamos frío! Me pagas abriendote en el medio de la cama, quemándome todo el culo y mojando todo el colchón, teatreraaaaaa