Dios, si mi destino es caminar sola por mucho tiempo, entonces también dame la fuerza para no sentirme vacia cada vez que veo a otros siendo amados como yo quisiera serlo.
El frío inhibe la serotonina (la hormona del bienestar) y te mantiene con los músculos en tensión constante. Resultado: agobio permanente.
Sólo a un divergente climático le puede gustar vivir así.