El patrimonio de los Aznar: un chalet de más de dos mil metros cuadrados en Marbella, el casoplón en Pozuelo, y también poseen una destacada propiedad en Richmond upon Thames, al sur de Londres.
Algunas publicaciones “conservadoras” destacan que los Aznar: “han tenido mucha suerte en los negocios” mire usted!
“Saber gestionar una fortuna no es algo que esté al alcance de todo el mundo. No todas las personas tienen la capacidad de saber en qué invertir su dinero” cuenta la intrépida reportera. A otros por menos ya se sospecha de negocios turbios, pero los ricos no, los ricos saben gestionar, amigas y amigos.
José María Aznar Jr., el hijo mayor, es presidente no ejecutivo de Liceo Capital Advisors, gerente de Maserati Msg Racer y dirige varias empresas bajo el nombre de Poniente, entre ellas Poniente Energy, Poniente Ventures y Poniente Capital. En 2005 compró una casa en la Isla de Valdecañas, en Extremadura, una vivienda de 270 metros cuadrados con cinco habitaciones, cuatro baños y un porche con vistas al pantano.
Este inmueble estuvo envuelto en polémica judicial cuando ecologistas denunciaron la urbanización, aunque un juez ( qué suerte! ) decidió a favor d Aznar junior. Además, José María también cuenta con un chalet en El Viso, cerca del Paseo de la Castellana, adquirido por 1,8 millones de euros. Las reformas en esta vivienda, de más de 300 metros cuadrados y dos plantas, se extendieron durante más de un año.
El hijo menor, Alonso Aznar, tiene experiencia en empresas como Poniente Capital, GreyHounders y ahora en The Consello Group, además de participar en el sector inmobiliario y vive en Miami.
Ana Aznar y su”talentoso” marido cuentan con una casa en el exclusivo barrio de El Viso, en Madrid, que fue comprada en 2008 por más de 2,5 millones de euros, seguida de una reforma valorada en otro millón de euros. También poseen una villa de varios miles de metros cuadrados de veraneo en Sotogrande, Cádiz aunque residen en Roma.
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Todo va según lo previsto. Àngels Barceló abandona la Cadena SER después de que la dirección de Prisa le exigiera "más pluralidad", que en el diccionario corporativo suele significar menos de la que ya tienes.
Ferreras, mientras tanto, presumía hace unos días de pluralidad informativa con halagos a Aimar Bretos con Ignacio Escolar sentado al lado.
Basta ver esta semana Espejo Público para encontrarse algo difícil de calificar si eres un poco aprensivo: una sala de despiece con las vísceras de Zapatero y su entorno encima de la mesa tertuliana, rescatando a Leguina como sumo sacerdote del aquelarre.
Lo digo sin exagerar.
Pronto llegará la motosierra a RTVE, y con ella la salida de Silvia Intxaurrondo, Javier Ruiz, Jesús Cintora y Xavier Fortes.
El apagón será total.
En todo es mentira Ana Vázquez y Cayetano de Alba sentado en la silla del pueblo, hiperventilado contra Monedero, hay doce minutos para que lo valoréis, con Echenique en cuerpo presente sin decir nada.
Fijaos en el detalle que revela cómo hilan de fino: han fichado a Marc Giró, por una cifra escandalosa me imagino, para que conduzca un programa semanal en La Sexta.
El motivo no hay que ser muy espabilado: sus monólogos en La 1 publica se volvían virales al día siguiente.
Mejor tenerlo desactivado dos horas a la semana en La sexta.
Por cierto para Sánchez y su entorno, cuando lleguen, no van a parar, han olido su sangre roja y tienen todo el poder del mundo, literalmente.
Esto ya no es una guerra cultural es un genocidio ideológico en toda regla.
Polémico anuncio de nuda propiedad publicado en Idealista: “Condiciones delicadas de salud, como diálisis y diabetes. Oportunidad única” https://t.co/AtewTxGxXg vía @el_pais
⚠️ Granada. Protestas antifascistas por un acto de la extrema derecha, cordón policial y una decisión que lo cambia todo: en lugar de rebajar el clima, Abascal empuja hacia el choque. Resultado: ultras saltando el cordón, provocaciones constantes y una escalada que no es casual.
🚨 El patrón es conocido. Se fuerza el conflicto, se busca la imagen y después se reescribe el relato para presentarse como víctima. Mientras tanto, la respuesta policial vuelve a señalar en la misma dirección.