Para mí, la peor parte de la vida adulta es entender que tus responsabilidades no se cancelan por lluvia, tristeza o ganas de quedarte en la cama. La vida sigue… y tú tienes que seguir con ella
Me pesa cuando la rutina adulta me absorbe tanto que ya no queda espacio para lo que amo; y cuando por fin hay tiempo, el cansancio mental y físico es tan grande que lo único que quiero es silencio y cama.