Esta soy yo en la panza de mi mamá, chupándome el dedo y sonriendo.
Para llevar adelante el genocidio más grande de la historia de la humanidad, el lobby del aborto necesita deshumanizar al enemigo. Y en este caso, ese enemigo es el ser más indefenso de todos: el niño por nacer, al que deberíamos proteger.
Como lo hacen? Diciendo que el bebé no siente, que no es humano, que no hay vida, que es un parásito, convenciendo a la mujer de que le va a arruinar su vida, que es su cuerpo, que matarlo es SU derecho entre mil mentiras más.
Y LITERALMENTE es increíble que el ENEMIGO de todo un lobby internacional sea el ser más indefenso.
Yo fui una mujer en el vientre que el feminismo no quiso defender pero mi mamá eligió la vida. Hoy en día muchos no tienen ese honor y son asesinados por la práctica del aborto y en manos de todo un lobby que se llena la boca hablando de derechos humanos.
El feminismo, la ONU, y todo el lobby internacional son responsables del genocidio más grande de toda la humanidad y tienen en sus manos la sangre de miles de chicos que por su culpa fueron asesinados a sangre fría.
Este 25 de marzo, una vez más decimos: no van a parar de escuchar nuestra voz mientras ellos no tengan la suya.