Hace poco más de 4 años mi mamá me llamó y me dijo: Emi, veni porque creo que estoy teniendo un ACV. Yo estaba en la facultad esperando la nota de un parcial así que dejé todas mis cosas ahí y corrí las 15 cuadras hasta su casa mientras pedía una ambulancia (sigue)
Trabajar en uno mismo y sanarnos puede angustiarnos pero a la larga es lo mejor que podemos hacer. Hay que dejar que duela porque en algún momento deja de doler. Dejemos fluir todas las emociones que aparezcan. Lo que vivimos no es una excusa para no sanar o para no cambiar.