Después de meses y meses viendo jodidas las bisagras de las puertas, hoy las arreglé. No me importó aprender en YouTube o hacer varios viajes a la ferretería. Todo era más fácil que sentarme a escribir el episodio que debo.
Quisiera saber los peores por los que los meseros se han reído con tal de conseguir propinas.
En la fonda, odiaba al chistocito de la oficina, siempre hacía como que me daba un tupper para los extras.