“La sonrisa más cara del mundo”
En Nigeria, la boda no solo es un ritual de unión, también es un escenario de negociación. La novia permanece seria, sin regalar una sola sonrisa, hasta que el novio demuestra con dinero que puede sostener el compromiso. Solo cuando el obsequio es suficiente, la tensión se rompe: la sonrisa aparece y la celebración estalla.