"Cerro Porteño"
Porque le rompió bien el orto por 1-0 al Palmeiras por la Conmebol Libertadores. Tenían la chance de clasificar directos y lo único directo que tuvieron fue la tremenda pija paraguaya que comieron de local, alta putita el Verdao.
Por gente así, países como España y Reino Unido sufren el flagelo de los cabeza de toalla que quieren convertir el país en donde viven en el basurero del que salieron. Cuando uno de ellos derrame ácido en la cara a su hija por tener el tobillo descubierto quiero ver que piensa.
> O ano é 2006
> Você chega da escola
> Vai direto pro computador
> Abre o uTorrent
> Percebe que ainda faltam alguns minutos
> Sua internet de 200kb não é lá essas coisas
> Ok, você tem tempo de almoçar
> Meia hora depois retorna
> Legal, a ISO terminou de baixar!
> Deixa o seed ligado por um tempo
> Outra pessoa quer baixar também
> Abre o Nero (quem lembra?)
> Burning…
> Grava a ISO!
> Abre o Daemon Tools (os de verdade sabem)
> Monta a imagem
> Instala o jogo!
> Inicia… ainda está pedindo um CD
> De volta pra internet
> Procure um crack No-Cd
> Baixe o crack
> AVAST grita: uma ameaça foi detectada!
> De volta pra internet
> Encontre um keygen russo misterioso
> Você vê dois botões, mas não fala russo
> Escolha com sabedoria
> Apareceu um código na tela!
> Copia, cola, copia, cola, copia, cola…
> Inicia o jogo de novo
> Tá rodando, bora caralho
> EA GAMES, challenge everything! 🫦
> Tun de run dun, de run de run dun oooh 🔈
> Through the window, to the wall (the wall)🔉
Eu vivi isso, tempos bons que não voltam mais 🥹
Put 100 women and 10 men on a deserted island.
In 100 years, you will have a thriving community of men, women, boys, and girls.
Now, put 100 trans women and 10 men on a deserted island.
In 100 years you will find the skeletons of 110 men.
Follow me for more science.
Restaurante lleno.
Sábado.
Mesa de 6.
Padres, abuelos y un niño de 8 años corriendo entre camareros con una tablet en la mano.
Gritando.
Saltando.
Metiendo los dedos en los vasos de otra mesa.
El camarero se acerca:
—Perdona, ¿podéis decirle al niño que no corra? Hay platos calientes.
La madre ni levanta la vista del móvil.
—Es que es muy intenso.
El niño pasa otra vez.
Casi tira una bandeja.
El camarero respira.
—De verdad, se puede quemar.
El padre sonríe como si estuviera en una charla TED de crianza consciente.
—No queremos coartar su personalidad.
Claro.
Su personalidad.
Antes se llamaba educación.
Ahora es “expresión emocional”.
El niño agarra una aceituna de una mesa ajena.
La señora se gira.
—Oye, que eso es mío.
Y ahí salta la madre:
—Tampoco hace falta hablarle así. Es un niño.
Es un niño.
La frase comodín.
Rompe algo: es un niño.
Molesta: es un niño.
Pega: es un niño.
Invade mesas ajenas como si estuviera colonizando América: es un niño.
Piden la cuenta.
El niño tira un vaso al suelo.
Cristales.
Agua.
Gritos.
El camarero vuelve.
—Por favor, ahora sí necesito que se siente.
El padre se pone serio.
—No me gusta cómo le estás hablando a mi hijo.
—Solo le he pedido que se siente.
—Pues igual deberíais tener un restaurante más adaptado a familias.
Adaptado a familias.
Traducción:
“Mi hijo puede comportarse como un gremlin mojado y tú tienes que sonreír.”
Salen indignados.
Media hora después, reseña en Google:
“Sitio poco recomendable. No respetan a los niños. Personal muy seco. No volveremos.”
Y ahí está el problema.
No es el niño.
El niño hace lo que le dejan.
El problema son adultos que confunden educar con aplaudir cualquier salvajada.
Padres que no quieren poner límites porque les da pereza sostener un berrinche de 4 minutos.
Y luego llaman “sociedad hostil” a cualquier persona que no quiera aguantar el resultado.
Resumen:
Tu hijo puede ser libre.
Pero si su libertad consiste en molestar a todo el restaurante, igual no estás criando un niño con personalidad.
Igual estás criando una factura emocional que algún día pagarán los demás.
Y seguramente tú también.
Nada puede reemplazar ese sentimiento de nostalgia de la música de los años 80, cada vez que escuchas I want to know what love is de Foreigner, Time after time de Cyndi Lauper, o alguna canción que te lleve a esos años inolvidables y te das cuenta que nunca habrá otra década con música qué hizo la banda sonora de tu vida.