En ese contexto, el gobierno enfrenta dos relojes de arena que se vacían simultáneamente. Uno es el reloj económico, marcado por precios más altos, salarios que rinden menos, destrucción de empleo, pobreza y posibles quiebras empresariales.
El otro es el reloj político, donde se agotan la paciencia social, la credibilidad, las expectativas y la confianza ciudadana.
En ese contexto, el gobierno enfrenta dos relojes de arena que se vacían simultáneamente. Uno es el reloj económico, marcado por precios más altos, salarios que rinden menos, destrucción de empleo, pobreza y posibles quiebras empresariales.
El otro es el reloj político, donde se agotan la paciencia social, la credibilidad, las expectativas y la confianza ciudadana.
Cuando sube abruptamente el precio del petróleo, la economía no solo se desacelera, sino que también los bienes y servicios se encarecen.
Para una economía pequeña y abierta, que importa buena parte de la energía que consume, este tipo de choque llega desde fuera, pero se siente dentro con rapidez. Producir cuesta más, transportar cuesta más y vivir cuesta más.
En otras palabras, el gobierno no escoge entre una salida buena y una mala. Escoge entre costos. Escoge quién los absorbe, durante cuánto tiempo y con qué nivel de protección social.
Por eso los choques energéticos no son solo un problema económico. Son, sobre todo, una prueba de economía política.
@SuperSuarez47 No, solo un 10% de los empleos formales generados entre 2019 y 2025 están en el sector público. El 90% restante corresponden al sector privado.
A pesar de haberse creado más de 160 mil empleos formales en el segundo trimestre frente al mismo período de 2024, el mercado laboral formal sigue rezagado. Hoy la economía crece con menor capacidad de generar empleo de calidad.
Aunque el empleo formal volvió a su nivel pre-pandemia a finales de 2023, hoy está 8% por debajo de la tendencia previa, lo que representa unos 200 mil puestos menos. Este es un reto clave para la meta presidencial de reducir la informalidad hacia 2028.
El 90% del gasto pendiente se concentra en 10 instituciones. El estímulo económico llegará solo si estas entidades transforman recursos en avances tangibles de sus proyectos en pocos meses, un reto de gestión más que de presupuesto.
El presupuesto reformulado busca responder a la desaceleración económica añadiendo RD$35,548 millones extra para gasto de capital. El reto ahora es ejecutarlos efectivamente. A mediados de agosto aún faltaba por ejecutar más del 60% del gasto de inversión.
A very hopeful paper for industrial policy. In a distorted economy, there’s no guarantee that correcting a distortion in any one sector raises total output. Liu is able to show that, in a network and under reasonable restrictions, targeting upstream sectors is always good. 1/
Mientras los productos de pollo medidos por el Banco Central aumentaron de forma acumulada entre 37.1% y 53.8%, los salarios mínimos del sector privado no sectorizado se incrementaron entre 58.9% y 111.9%.
Desde octubre de 2020 hasta julio de 2025, los salarios mínimos del sector privado no sectorizado crecieron más rápido que el precio del pollo en el IPC. (1/2)
Importante primer paso en la dirección correcta. Deberíamos ver aún mayor gasto de capital presupuestado para el 2026, y (potencialmente) recortes en el gasto corriente.
¿Alguien conoce una base de datos que mida el costo histórico del metro cuadrado de vivienda en el Distrito Nacional? Cc: @marcosbarinas@eJcLopez1387@Mella10G
Buenas noticias para el Banco Central de la República Dominicana: se avecina un recorte de tasas de la FED, lo que dará margen al BCRD para flexibilizar sus instrumentos de política monetaria. Será una bienvenida bocanada de aire fresco para la economía doméstica.