Todos tenemos un familiar chavista y todos tienen algo en común con Mario Silva.
Después de una semana viéndolo llorar en cámara porque se quedó sin enchufe 🔌 y ahora pidiendo donaciones para mantener su programa en redes, queda claro por qué Venezuela terminó como terminó.
Ese es el tipo de chavista que destruyó el país: gente que nunca produjo nada, nunca trabajó de verdad y que, cuando alguien deja de mantenerla, no sabe qué hacer.
Lo único que saben hacer es llorar y pedir limosnas para que otros les resuelvan su patética vida.
En su vida han trabajado un día honesto.
En la Ciudad del Vaticano está prohibida la inmigración ilegal.
Multas de 25.000€
Cárcel de 1 a 4 años.
Expulsión y prohibición de entrada al Vaticano en 15 años.
Sin embargo el Papa insiste en que rechazar a los inmigrantes es un pecado grave.
El chiste se cuenta solo.
NO white person alive today owned slaves. Teach your kids that.
NO black person alive today was born a slave. Teach your kids that.
Not all white people owned slaves back then. Teach your kids that.
Millions of white people fought and died to end slavery. Teach your kids that.
People should not inherit guilt from their ancestors. Teach your kids that.
People should not inherit victimhood from their ancestors. Teach your kids that.
You are responsible for your own actions, not the actions of people who lived 200 years ago. Teach your kids that.
America is not perfect, but it is not uniquely evil. Teach your kids that.
The West is responsible for some of humanity's greatest advances in freedom, science, medicine, and prosperity. Teach your kids that.
Loving your country is not racism. Teach your kids that.
Wanting secure borders is not racism. Teach your kids that.
Wanting safe communities is not racism. Teach your kids that.
Wanting merit over quotas is not racism. Teach your kids that.
Questioning political narratives is not racism. Teach your kids that.
People should be judged by their character, not their skin color. Teach your kids that.
History should be taught honestly, not used as a weapon. Teach your kids that.
A nation that teaches its children to hate their heritage will not survive. Teach your kids that.
Your country is your home. Protecting it is not something to be ashamed of. Teach your kids that.
You do not owe an apology for being born. Teach your kids that.
Never let fear of being called names stop you from speaking the truth as you see it. Teach your kids that.
El funeral había terminado, pero la pesadilla apenas comenzaba. Acababa de enterrar a su hijo de cuatro años, Conor. Abrió la carta y encontró unas pocas palabras escritas con la letra temblorosa de un niño. Era un mensaje de Conor, escrito solo unos días antes de caer desde el piso 53 de un rascacielos en Nueva York.
La carta había cruzado el océano y llegó a la casa de Eric Clapton en Londres justo en el momento en que su mundo se sentía más vacío. Apenas unos días antes, el pequeño Conor estaba sentado con su madre, Lory. El niño estaba emocionado porque por fin había aprendido a escribir.
—“Mamá, quiero escribirle una carta a papá, ¿qué pongo?” —preguntó Conor.
Lory le dijo que escribiera: “Te quiero”. Pegaron el sello y la enviaron, sin imaginar jamás que sería lo último que Eric recibiría de su hijo. Más tarde, Lory recordó ese momento desgarrador cuando llegó el correo después del funeral: “Yo estaba allí cuando Eric recibió su correspondencia… la abrió y era la carta de Conor. Es un momento que no puedo olvidar”, dijo.
El peso de esa pérdida era demasiado para que la leyenda del rock lo soportara en público. Ahora, con 80 años, el ícono musical recuerda una época en la que sentía que no podía seguir adelante. Para sobrevivir, hizo algo drástico: huyó de la fama, de las cámaras y del ruido. Voló a la isla de Antigua y se convirtió en un recluso.
Durante casi un año, Eric vivió en total aislamiento. No quería hablar con amigos ni con la prensa. Se quedó en una pequeña cabaña alquilada en una comunidad tranquila. No tenía banda ni equipos sofisticados. Solo tenía una compañera: una pequeña guitarra española de cuerdas.
“Tenía esta pequeña guitarra española, me encariñé con ella”, contó Eric al hablar de su proceso de sanación. “Me fui a Antigua, alquilé una casita… y me pasaba el día espantando mosquitos y tocando esa guitarra. Me quedé allí casi un año entero, con muy poco contacto con el mundo exterior, intentando curarme”.
Cada día era exactamente igual. Se sentaba bajo el calor, luchando contra los insectos y el silencio aplastante. Tocaba hasta que le dolían los dedos. Escribía letras, las tiraba, y volvía a escribirlas. Buscaba una manera de respirar a través del dolor. Tocaba sus nuevas melodías “una y otra vez, hasta sentir que avanzaba hacia la superficie de mi propio ser”.
A través de ese ciclo solitario y doloroso, una melodía comenzó a tomar forma. No estaba pensada como un éxito de radio ni como una canción ganadora de premios. Era un padre hablándole a su hijo en el cielo. Esa canción fue Tears in Heaven. Era el sonido de un hombre intentando salir de un abismo.
La canción se convirtió en un fenómeno mundial. Ganó tres premios Grammy, incluido Canción del Año. Personas de todo el mundo conectaron con ella, porque todos saben lo que significa perder a alguien amado. Pero para Eric, los premios importaban menos que la paz que la música le brindó. Había usado su arte para volver a la superficie de la vida.
Su historia nos muestra que el duelo es un camino largo y lento. No hay atajos. A veces, hay que entrar en el silencio y enfrentar el dolor de frente antes de volver a ver la luz. Eric Clapton fue a una isla para esconderse, pero terminó encontrando una forma de vivir otra vez.
La moraleja es que, incluso cuando el corazón se rompe en mil pedazos, tenemos la fuerza para reconstruirlo; el amor es una luz eterna que nunca se apaga, y nos da el poder de transformar nuestro dolor más profundo en un regalo para el mundo.
Letra de la canción 👇
Perdimos nuestros mejores años productivos porque esta gente destruyó las fuentes de empleo. Muchos envejecieron a la misma velocidad en la que se hundían en la pobreza. Muchos migraron. Muchos perdieron a sus familias. Los hijos se hicieron hombres lejos de sus padres...
Bill Maher explica qué pasa cuando la gente cambia el capitalismo por el socialismo. https://t.co/fhIPg4bvm9
«En 1990, Venezuela era más rica que Polonia. Pero entonces Polonia, ya libre de la economía de estilo soviético, apostó todo al capitalismo. Ahora su economía es tan grande como la de Japón».
«Mientras tanto, Venezuela cambió el capitalismo por el socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez, que resultó ser como el socialismo del siglo pasado, o de cualquier siglo: un puto desastre».
«Convirtió a uno de los países más ricos de América Latina en uno de los más pobres. Bajos salarios, alta inflación, escasez, apagones, ocho millones de personas huyendo».
A más de uno le molestará esta verdad, pero no por ello dejará de ser cierto:
El complejo habitacional que fue construido en Fuerte Tiuna, buscó que los civiles se convirtieran en escudo de protección de los militares!
@AlertaMundoNews Debajo de ese disfraz mediático, su enfermiza personalidad está fraguando mil formas de tomar venganza y mil maneras de causar más daño.
Todos ellos en concierto, pretenden engañar a los venezolanos, a los Estados Unidos y al mundo.
El maldito de Jorge Rodríguez ique "se han cometido errores"
Error es ponerle sal al café en vez de azucar, perseguir asesinar y torturar miles de inocentes no son "errores"
hijo de puta
Ojalá nunca nadie más señale con un dedo a un venezolano juzgando qué piensa o cómo se siente sin antes escuchar este video completo, que a mí me dejó llorando.
Los abrazamos, venezolanos.
El camino hacia la libertad ya comenzó.
Ayer detuvieron a 14 periodistas en Caracas y los falsos defensores del "derecho internacional, la soberanía, autodeterminación y la no injerencia en Venezuela" no dijeron nada.
Necesitamos cambiar el lenguaje para que les interese:
14 barriles de petróleo fueron apresados por el gobierno títere de la moderada Delcy Rodríguez.
Hoy han detenido a 14 periodistas nacionales e internacionales en Venezuela, pero a la comunidad internacional no le importa porque no los detuvo Trump y no son el petróleo.