El perfil profesional de Milagros Leiva ya era claro desde hace casi 30 años.
Lamentablemente los dueños de los medios ahora prefieren tener en sus filas a una Leiva que a un Hildebrandt.
En Chile un fisura andaba amenazando a personas con un cuchillo y un carabinero lo reventó de un tiro, las mujeres al toque gritaron, “muy bien”, “excelente” “perfecto” y aplaudieron.
Aprendan de las chilenas, kukas horrendas.