Entrando aquella polla dura de goma, hasta que tuve mi primer orgasmo sobre él. Ahora me acerqué y le susurre "¿Confías en mí?" y él me miro y asintió con la cabeza. Le puse boca abajo, y saque de la mesilla aquel juguete duro "No puedes darte la vuelta, confía en mí, hazme caso"